
Salvada por palabras de aliento que no tengo
enmascarada y tibia, frágil como el cristal.
Pesada entre las plumas de mi triste despertar
Dolor de mente, dolor de alma sin humedad
escasez de lágrimas que no terminan por germinar,
y que al brotar, cantan tibiedad
sosiego y cordura, calor de una voz
que acostumbro no escuchar,
la propia
enmascarada y tibia, frágil como el cristal.
Pesada entre las plumas de mi triste despertar
Dolor de mente, dolor de alma sin humedad
escasez de lágrimas que no terminan por germinar,
y que al brotar, cantan tibiedad
sosiego y cordura, calor de una voz
que acostumbro no escuchar,
la propia

No hay comentarios:
Publicar un comentario